Una de las partes fundamentales del mantenimiento de un coche es la revisión de fluidos. Se debe poner especial atención con los frenos, pues forman parte del sistema de seguridad más importante en tu automóvil. Por lo regular, no se les presta demasiada atención hasta que comienzan a fallar, sin embargo, además del riesgo que puede haber al tenerlos desgastados, la inversión que tendrás que hacer para el arreglo de los frenos será más difícil y costosa; procura no dejar pasar mucho tiempo.

Debes revisar de forma constante el nivel del depósito del Líquido de Frenos, evitando la falta de líquido, lo que hará un mejor frenado y aumentará la duración de las balatas.

Los lubricantes aseguran que cada pieza móvil en el motor obtenga el aceite suficiente para desplazarse con facilidad y así evitar posibles roces que provoquen desgaste prematuro. Además, contribuyen con el enfriamiento de la máquina, lo que impide que se eleve la temperatura por fricción.

Por tal motivo, debes estar muy pendiente de revisar el nivel de aceite, así como cambiar y utilizar un lubricante de excelente calidad. Actualmente, marcas como Bardahl, tienen a su disposición una amplia gama de aceites lubricantes para brindar soluciones adecuadas a cada tipo de vehículo; sólo toma en cuenta que el producto se apegue a los requerimientos que establece el fabricante de tu coche, considerando el modelo y año del vehículo.

Ten presente que el cambio de aceite tiene que ver con varios factores como: Hábitos de conducción, tipos de vehículo, aceite a utilizar, entre otros, pero algo elemental que no debes olvidar es evitar superar los 20 mil kilómetros con el mismo aceite. Consulta el manual de tu automóvil y observa los períodos de cambio que te recomienda el fabricante del vehículo.